Analizamos resultados por edad, género, territorio, situación socioeconómica y discapacidad cuando existe base legal y consentimiento informado. Más que comparar por comparar, buscamos inequidades evitables para asignar recursos justamente. Publicamos límites y lagunas de datos para no sobregeneralizar ni invisibilizar experiencias relevantes en poblaciones pequeñas.
Recogemos solo lo necesario, ciframos identificadores y definimos retención mínima. Ofrecemos opciones claras para acceder, corregir o eliminar información personal. La seguridad no compite con la evaluación; la habilita al generar confianza, reducir riesgos y permitir colaboraciones más abiertas con resguardos efectivos y auditables.
Garantizamos lectura sencilla, contraste adecuado, subtítulos y opciones multilingües en reportes y tableros. Probamos con usuarios diversos y publicamos hallazgos de usabilidad. La accesibilidad no es un complemento: es la puerta de entrada para que el impacto llegue sin barreras a quienes más lo necesitan.